mapa y brújula

Orientarse con mapa y brújula

Estamos tan acostumbrados ya al GPS en el reloj y el teléfono móvil que a muchos se les ha olvidado ya cómo es orientarse con mapa y brújula ¿verdad? Pues tenemos que deciros que, si os gusta la montaña y soléis rutear habitualmente, saber manejarse con mapa y brújula es fundamental.

¿Qué pasaría si de repente te quedas sin batería en el teléfono? ¿Y la señal del GPS se pierde?

Por esto es por lo que debes aprender sí o sí a manejarse con mapa y brújula.

La brújula.

Debes tener muy claras cuáles son las partes que componen una brújula:

  • La flecha de dirección de la brújula.
  • La regla (que habitualmente a un lado estará en centímetros y al otro en pulgadas).
  • El limbo giratorio que indica los 4 puntos cardinales y se divide en 360º.
  • La aguja magnética (verás que el extremo de diferente color indica el norte magnético).
  • La flecha indicadora del norte (N).
  • Y el soporte transparente para la lectura de mapas.

Y ahora sí: ¿cómo nos orientamos con mapa y brújula?

  • En la medida de lo posible, usa una brújula de mapa, transparente.
  • Coloca el mapa en un lugar siempre plano o sujetado en horizontal con las manos y coloca la brújula sobre él.
  • Rota el mapa (sin mover la brújula) hasta que la vertical del mapa, que indica la dirección norte-sur, con el norte en la parte superior, quede alineada con la aguja magnética. Con esto ya tendríamos orientado el mapa hacia el norte…pero sería el norte magnético.
  • Toca girar el limbo rotatorio hasta que la aguja magnética se encuentre dentro de la flecha indicadora del Norte (letra N). Así la N apuntará al norte y a su vez todas las indicaciones del limbo (N, S, E, O) corresponderán a las reales.

Si hemos corregido los grados de declinación, podremos ver en la N del limbo la dirección del norte geográfico. Ahora por fin el mapa quedará orientado al norte y podremos identificar los accidentes del terreno y cuál es la dirección que queremos seguir.

Parece difícil, pero creednos, cuando lo haces un par de veces, ¡es más sencillo!

[CONSEJO] Si nos admitís un consejo que os ayudará mucho a entender más sobre la orientación, aspecto básico en montaña, os recomendamos a participar en una prueba de orientación, tanto a pie como en bicicleta si podéis. Será no solo divertido, sino que también os ayudará a mejorar y aprender sobre la orientación en montaña.

mochila de montaña

Cómo cuidar tu mochila de montaña

Todos sabemos cómo queda una mochila de montaña tras una ruta y más cuando es de varios días. Si queremos que nos dure bastante, toca cuidarla como es debido ya que se trata de uno de nuestros elementos imprescindibles para salir a la montaña.

Por muy fácil que sea la ruta, llana, corta y vayamos de forma relajada, sudamos. Y las sales del sudor es una de las cosas que más deteriora la mochila, especialmente en la parte de los hombros. Además, también están los restos de comida que se puedan filtrar, las cremalleras también pueden sufrir, etc.

mochila de montaña

Si estás pensando en meter tu mochila a la lavadora…stop! No es la mejor opción para los materiales y vamos a contarte cómo debes hacerlo. Toma nota:

  • Mochila totalmente vacía y cremalleras abiertas. Nunca te olvides de los bolsillos interiores. Dale la vuelta y sacúdela bien.
  • Pasaremos después a una limpieza superficial y para ello, hazte con una esponja húmeda, pero sin jabón, y repasa todo el interior aprovechando para eliminar los posibles restos que hayan podido quedar tras la sacudida.
  • Frota después la parte exterior, ahora sí, con un poco de jabón neutro. Acláralo con otra esponja diferente.
  • Al finalizar, cuelga la mochila boca abajo y espera a que seque al 100%.

En casos “extremos” en los que no quede más remedio que hacer uso de la lavadora, primero tendrás que revisar que tu mochila lo admita y eso te lo indicará en su etiqueta porque no todas son aptas para lavar a máquina.

Lo primero será comprobar que nuestra mochila no tiene varillas metálicas en el interior. Si las tiene, hay que quitarlas.

Es mejor que introduzcas la mochila dentro de una bolsa de lavado y evitarás así posibles enganches con las cinchas.

mochila de montaña

Usa siempre detergente neutro. Nada de olores, perfumes ni suavizantes. Escoge lavado en agua fría y sin centrifugado y en la medida de lo posible, que el ciclo de la lavadora no supere la media hora.

Finalizado el lavado, el secado siempre boca abajo y preferiblemente al aire libre ya que usar la secadora, puede dañar los tejidos de la mochila.

Si tu mochila no permite sacar las varillas o no entra en la lavadora, también podrás hacer esta limpieza profunda a mano. Simplemente usa un barreño grande con agua tibia y lo mismo, jabón neutro y un cepillo suave o trapo para las zonas más sucias. Con un cepillo de dientes por ejemplo puedes limpiar las zonas de difícil acceso o cremalleras.

¿Ves qué fácil? Así no solo alargarás la vida de tu mochila, sino que agradecerás tenerla limpia en cada salida.

[CONSEJO] ¡Ah! Si admites un truco por nuestra parte y quieres que tu mochila esté limpia más tiempo, haz uso de un cubre mochilas para protegerla y usa bolsas estancas para la comida y accesorios de baño o limpieza.

Gracias por leer.

portabebés en montaña

Montaña y naturaleza: ¿cómo escoger el portabebés?

¿Qué pasa cuando tienes hijos y eres un amante de la montaña? ¡Nada en absoluto! Simplemente, hay que comprarle al enano o enana de la casa, un portabebés para que vaya a la montaña con el resto de la familia.

Ahora, ¿cómo escogerlo? Porque hay tantas opciones…Te contamos en qué debes fijarte.

portabebés en montaña

Lo primero que tienes que preguntarte es: ¿a partir de qué edad puedo utilizarlo? Esto dependerá en parte del fabricante del portabebés que en ocasiones especifican meses pero también tamaño y peso mínimo. Es importante tener en cuenta que el bebé debe ser capaz de controlar el peso de su cabeza sobre su cuello perfectamente, con lo que es probable que tengas que esperar al menos hasta los 6 meses.

El centro de gravedad. Si vamos a llevar al niño a la espalda, se situará alto, para que pueda disfrutar del paisaje mirando hacia adelante. La “pega” es que si se mueve mucho, repercutirá en nuestra comodidad y puede desequilibrarnos pero la mayoría de portabebés pueden ajustar la altura.

También es importante tener claro que no vas a poder realizar cualquier tipo de actividad con el portabebés y estarás algo más limitado pero quitando actividades de muchas horas o técnicas, todo lo demás está casi permitido.

portabebés en montaña

Ventajas de un portabebés en montaña

  • Comodidad gracias a la amortiguación que es similar a la de una mochila de carga.  
  • Distribución del peso similar al de una mochila de carga y con buenas opciones de respaldo y cinturón.
  • Seguridad ante posibles tropiezos o caídas.
  • Asas para poder levantar el portabebés sin riesgo para el niño.
  • En algunas marcas, también disponen de reposapiés y sujetacabeza.
  • Función también de mochila porque llevaremos al niño pero también nuestra ropa, accesorios, sus cosas…
  • Tiene pata de apoyo que permite que el portabebés se mantenga solo de pie.
  • Dependiendo de las marcas, también suelen tener como opción el protector del sol, de lluvia y también de los dichosos mosquitos.
  • Algunos llevan hasta sistema de hidratación

A la hora de decidirte por un modelo en concreto, dependerá también del tipo de actividad que le vayas a dar. Si sales mucho con ella, si solo será de forma esporádica, para trayectos más largos o más cortos…

Eso sí, una de las cosas más importantes que nunca puedes dejar al azar es el ajuste de la mochila. Cada persona tiene una constitución y un cuerpo diferente, una forma de caminar. Una mochila mal ajustada puede ocasionarte más cansancio, posibles lesiones e incluso accidentes. Ten en cuenta que alrededor del 80% del peso que vamos a cargar, debe recaer sobre el cinturón y por eso esa pieza es de las más importantes. Teniendo el ajuste del cinturón correcto, después ajustarás los tirantes.

No te preocupes si te toca salir solo o sola con él. Colocarse y quitarse el portabebés es más sencillo de lo que parece. Si no tienes a nadie que te ayude, puedes apoyarlo en el suelo, aprovechando su pata de apoyo. Así colocarlo y quitártelo, será más sencillo.

Y ahora cuéntanos: ¿ya tienes tu portabebés o aún falta el propio bebé? ¡Te leemos!

sandalias en verano

Sandalias en verano para trekking ¿sí o no?

¿Sabías que existen sandalias técnicas específicamente diseñadas para nuestras salidas de montaña? Todas ellas contemplan un tipo de suela específico, diferentes materiales en la plantilla, formas de ajuste, tratamientos anti humedad e incluso contra el mal olor. Si pensabas que las sandalias no estaban diseñadas de forma exhaustiva como lo pueden estar las botas y zapatilla de montaña, ¡te equivocabas!

Lo primero que hay que preguntarse es: ¿cuándo es recomendable usar sandalias en montaña? Obviamente, toca usarlas en verano o en zonas de mucho calor. Gracias a la sandalias tendremos el pie ventilado, mayor libertad de movimiento y espacio y aliviaremos la sensación de hinchazón en verano.

Eso sí, aunque hablemos de sandalias en verano, no nos engañemos: deberá limitarse su uso a salidas sencillas y evitar salidas técnicas y complicadas. Llevar el pie ventilado está bien pero tendremos que decir hola a la tierra, piedra, hojas, ramas…y no es nada cómodo. Además, a la hora de caminar por cuestas, la inestabilidad con este tipo de calzado es evidente. Con lo cuál: trekkings fáciles en verano.

Y ahora sí: ¿qué le pedimos a una sandalia?

  • Una suela resistente y adherente en mojado. Habrá momentos en los que por muy fácil que sea la ruta, estamos en montaña y tocará atravesar un río, caminar por suelos rocosos o barro y necesitaremos que la sandalia agarre muy bien.
  • Amortiguación adecuada. Y es que queremos las sandalias para ir cómodos y no solo para que el pie transpire. La gran mayoría de sandalias ya están fabricadas con un material mullido y una geometría ergonómica para facilitarle la comodidad a nuestros pies.
  • Materiales suaves. Las sandalias van a estar en contacto directo con nuestra piel al no llevar calcetines. Se suelen usar materiales como la microfibra por un tacto agradable pero también en ocasiones el poliéster por su gran capacidad de transpirabilidad. Muy importante las costuras, que deben estar protegidas para evitar posibles y molestas rozaduras.
  • Tratamiento hidrófugo. ¿A que no se te había ocurrido? No lo contemplan todas pero algunas sí y es un puntazo cuando vamos a realizar actividades en las que pisemos terreno mixto, tanto seco como húmedo porque así conseguiremos que la sandalia no atrape la humedad ni peso al atravesar un río y cualquier resto lo elimine fácilmente.
  • Tratamiento antibacteriano. Esto ya no es algo tan común pero sí que lo tienen algunas marcas de sandalias y para la gente que tiene una gran sudoración en el pie, es estupendo. Con estos tratamientos se impide la proliferación de microorganismos y así se evitará la generación del mal olor.
  • Un buen ajuste. Esto es primordial y la gran diferencia técnica que hará buena a una sandalia y no la convertirá en una mera chancla. Importante los ajustes de talón y antepié.
  • Por último, protección de los dedos, ya que los golpes serán habituales en este sentido. Una buena protección puede restar tener la máxima ventilación pero aquí tendrás que ser tú quién valore qué te compensa más.

Y ahora confiesa: ¿eres de los que alguna vez ha usado calcetines con sandalias? Te leemos!

niveles de dificultad

Cómo establecer niveles de dificultad para una actividad en montaña

Como ya te has pasado por nuestra web, sabes perfectamente que a la hora de realizar cualquiera de nuestras actividades en montaña, siempre hablamos de niveles de dificultad, pero ¿a qué nos referimos exactamente y cómo establecemos eso niveles?

A grandes rasgos, los diferentes niveles de dificultad responden al estado físico y conocimientos técnicos requeridos para realizar la actividad en cuestión. Obviamente esta escala resulta muy variable dependiendo de la persona a la que consultes. Además, también hay que tener en cuenta muchas variables como por ejemplo que una ruta sea mucho más complicada en invierno que en verano o que incluso un terreno que no tenga inclinación, pero tenga mucha piedra sea más complejo que una fuerte pendiente.

Llegados a este punto, la pregunta que nos hacemos es: ¿hay algún método entonces fiable para conocer el nivel de dificultad de una actividad? Sí, lo hay y destacamos dos:

  • Método MIDE.
  • Sistema IBP Index.

Método MIDE

Se trata de un método que valora la dificultad y el compromiso en las actividades. Elabora una tabla de graduación de las dificultades técnicas y físicas de los recorridos y permite así clasificarlos una mejor información.

Una herramienta principalmente enfocada a excursionistas y que así puedan elegir el itinerario que mejor se adapte a su preparación y motivación. El método MIDE sirve como una herramienta de prevención de accidentes en la montaña ya que, con esa información, tendremos más seguridad.

niveles de dificultad

¿Y qué se representa en el método MIDE?

  • Medio: la severidad del medio natural. Desde un medio que no está exento de riesgos hasta muchos factores de riesgo.
  • Itinerario: dificultad de orientarse en el itinerario. Desde caminos y cruces bien definidos hasta una navegación interrumpida por obstáculos a bordear.
  • Desplazamiento: dificultad en el desplazamiento, desde una marcha por superficie lisa hasta requerir pasos de escalada para la progresión.
  • Esfuerzo: cantidad de esfuerzo necesario desde 1 hora de marcha efectiva hasta más de 10 horas de marcha.
niveles de dificultad

Sistema IBP Index

Se trata de un sistema de valoración automático que puntúa la dificultad de una ruta que recorramos en bicicleta de montaña, bicicleta de carrera, andando o corriendo.

Es un sistema más actual que el método MIDE y al basarse en los tracks y no únicamente en preguntas y respuestas, cuentas con la posibilidad de obtener información final desde un ordenador o desde su app.

Eso sí, es importante no confundir el grado de dificultad de una ruta con el esfuerzo que nos va a costar realizarla. Por ejemplo, un índice IBP de 60 será una ruta muy dura para una persona no iniciada, normal para alguien con una preparación media y muy fácil para un profesional.

¿Qué te parecen estos dos métodos? ¿Los conocías? ¿Los has visto aplicados alguna vez? ¿Cuál te convence más?

¡Te leemos en comentarios!

niveles de dificultad
pantalones de trekking

¿Cómo escoger tus pantalones de trekking?

El pantalón de trekking es una de las piezas de ropa básicas que vas a tener siempre en tu armario si sales a la montaña. Ahora: ¿vale cualquiera? No.

El pantalón de trekking debe estar diseñado para proteger nuestras piernas, zona lumbar y también abdomen del entorno natural en el que nos vayamos a mover y también de las condiciones meteorológicas que no siempre van a ser más más favorables.

Teniendo en cuenta esto, vamos a darte 5 puntos clave a tener en cuenta para que puedas escoger el pantalón de trekking que más te conviene:

Diseño y tecnología del pantalón

¿Sabías que hay pantalones para mujer y también para hombre? La anchura de ellos será diferente dependiendo del género para así adaptarse mejor a la anatomía de cada uno.

También es muy importante tener en cuenta la estación del año y la meteorología del lugar al que vamos a ir. Como recomendación, te diremos que te hagas con unos muy aislantes para temperatura fría y otros frescos para temperaturas más cálidas.

Deben contar con protecciones fuertes y permitirnos incluso quitar las perneras para facilitarnos la ventilación. Si además cuentan con secado rápido… ¡punto extra!

pantalón de trekking

Cintura y protección lumbar

Nuestra recomendación es que te fijes en aquellos pantalones que no tienen una altura uniforme en todo el perímetro de la cintura, sino que, en la parte posterior, el tejido es más elevado con el fin de mantener abrigada y protegida la zona lumbar. ¿Por qué? Pues porque lo normal es que vayas con mochila o riñonera y es necesario que el pantalón tenga un diseño especial en la parte de la cintura. Cuanto menos abultada sea la zona de la cintura en el cierre del pantalón, mejor.

Bolsillos

En la medida de lo posible, siempre cremalleras. Evitarás perder cualquier cosa que metas en los bolsillos y es más seguro. Eso sí, no guardes cosas pesadas, sino ligeras que necesites tener a mano. Procura llevarlo todo mejor en la mochila.

Refuerzos

Obviamente el pantalón de trekking debe ir reforzado en determinadas zonas. Lo más habitual es que sea en la parte posterior, protegiendo la zona de la espalda, pero también en rodillas y en algunos casos la zona interna de ambas perneras. El fin de estas protecciones no es otro que tener más resistencia al desgaste y la abrasión y protegernos de posibles rozaduras o golpes.

El bajo de los pantalones

Una de las partes olvidadas en las que no suele fijarse la gente. Deben ser de materiales elásticos o cordinos insertados, con o sin tankas.

Muchas veces también presentan cremalleras laterales para poder quitarnos o poner el pantalón sin necesidad de quitarnos las botas.

Con estos consejos, deberías poder escoger el pantalón de trekking perfecto para la actividad que vayas a desarrollar en montaña.

potabilizar el agua

¿Cómo potabilizar el agua en la montaña?

En nuestras salidas a la montaña, no vamos a ir cargados con litros y litros de agua. Es fundamental aprender a purificar y potabilizar el agua y aunque pueda parecer complicado, tranqui, vamos a enseñarte cómo hacerlo.

Aunque pueda parecer en alta montaña por ejemplo que el agua sea potable, créenos, es mejor potabilizar y asegurarnos para librarnos de posibles problemas intestinales.

Antes de explicarte cómo potabilizar el agua, hay varias cosas que debes tener en cuenta:

  • Usa agua que corra. Huye del agua estancada a ser posible.
  • Cuánto más cerca del nacimiento, mejor. El agua de manantial será mucho más segura que la de río.
  • Evita el agua en zonas de ganado.

¿Y todo esto por qué?

Los microorganismos nocivos

Porque puedes encontrar microorganismos nocivos como:

  • Virus, que son los más pequeños e invisibles al ojo humano. Además será complicado eliminarlos con la mayoría de sistemas físicos de filtrado. Pero también es cierto que no suponen un problema en alta montaña (a diferencia de las bacterias que sí lo suponen).
  • Bacterias, más grandes que los virus y que pueden ser eliminadas con purificadores físicos. Pueden causar cólera, tifus…¡mucho ojo!
  • Parásitos, que son los microorganismo más grandes y también se pueden eliminar con purificadores físicos.

Ahora sí: ¿cómo potabilizar el agua?

  • Hirviéndola. Una de las formas más sencillas pero que por desgracia no es siempre posible. Además, si tienes mucha sed, te va a tocar esperar a que el agua enfríe. Si vas de campamento, es fácil que cuentes con gas, hornillo y cazo para hacerlo pero en el resto de casos, seguramente no.
  • Sistemas de purificación física. Son los sistemas no químicos que habitualmente más se usan como filtros con membranas de 0,1 a 0,2 micrones de diámetro de poro que conseguirán eliminar hasta el 99,9% de bacterias y parásitos. Para que te hagas una idea, el virus Codiv-19 tiene un diámetro entre 0,1 y 0,16 micrones.

Si corres en montaña, es más que probable que uses bidones para beber durante el camino ¿verdad? Por si no lo sabías, la mayoría de ellos incorporan un sistema de filtrado de 0,1 a 0,2 micrones dependiendo del modelo y así, si tienes que rellenar agua de cualquier bidón, eliminarás bacterias y posibles parásitos, en el caso de que los hubiera, que no es habitual.

  • Potabilización por ultravioleta. Inventazo, sí. Ha revolucionado el mundo de la purificación del agua. Se trata de un pequeño aparato de apenas 140 gramos que con la luz ultravioleta elimina de forma NO química el 99,9% de las bacterias, parásitos y virus. Además te avisa con una luz led cuando el agua está preparada para beber. Increíble.
  • Por último, la potabilización química a través de pastillas o gotas. Suelen estar combinados con cloro o con iones de plata y también hay gente que usa lejía apta para consumo.

Sus ventajas están claras: tienen un precio bajo, no pesan nada, ocupan poquísimo espacio y eliminan todos los virus incluso en lugares muy humanizados en los que pueda ser un problema contar con agua potable.

Pero también tienen lógicamente sus inconvenientes que son: agua con sabor a cloro (que puedes camuflar mezclándola con isotónico), no es recomendable su uso continuado sino que debemos limitarlo en el tiempo, hay que esperar al menos 30 minutos para consumir el agua y con agua fría, que es lo habitual en alta montaña, su eficacia disminuye.

Y ahora cuéntanos: ¿cuál de estos sistemas sueles utilizar en tus salidas de montaña cuando te toca purificar el agua?

Te leemos en comentarios.

tienda de campaña

Evita la condensación en tu tienda de campaña

Sí, nos ha pasado a todos las primeras veces y es realmente molesto a la hora de dormir en la montaña pero tiene solución. Hoy te explicas cómo decir adiós a la condensación en tu tienda de campaña.

¿Qué es la condensación?

Lo primero que debemos hacer es entender qué es la condensación. Se trata de un fenómeno físico que se da cuanto la humedad del aire ambiental se condensa y acumula en el interior de la pared de nuestra tienda de campaña. Esto sucede porque la superficie interior se caliente mientras que la zona exterior permanece fría y esa diferencia de temperatura a ambos lados de una misma superficie, genera las odiadas gotas de condensación.

condensación

Como te imaginarás, la condensación se produce sobre todo en zonas en las que hay mucha diferencia de temperatura del día a la noche. Y además hay otros factores que influyen y favorecen la condensación si estamos en una tienda de campaña:

  • La lluvia. Satura la humedad del ambiente y es más fácil que aparezca la condensación.
  • Calentar líquidos dentro de la tienda, también satura el ambiente.
  • Tener ropa húmeda, sudada o sucia como zapatos, toallas, calcetines…
  • Nuestra respiración y calor corporal que frente a esto sí que no podemos hacer nada.

Aunque te parezca increíble, el principal motivo de condensación dentro de la tienda somos nosotros mismos. Un adulto en reposo suele tener entre 15 y 18 exhalaciones por minuto. Imagínatelo: podemos exhalar entre 800 mililitros y 2 litros de agua al día. Si redondeas a 8 horas de sueño, podemos producir 500ml de agua al ambiente.

Lo importante: ¿cómo evitamos la condensación?

  • Ubicación. Resulta muy bonito acampar al lado del río y tener el agua cerca pero no es la mejor opción. Habrá mayor densidad del aire saturado de vapor de agua y se acumulará en las zonas bajas del terreno.
  • Ventilación. La solución habitual y una de las mejores. Aumentar el flujo de aire dentro de la tienda es lo que va a permitir que el vapor de agua pueda escapar. Claro que cuando estás durmiendo por la noche, no vas a despertar para abrir la tienda de par en par. Pero es recomendable hacerlo durante el día para liberar de vapor la tienda lo máximo posible.
  • Doble techo. Tener doble techo en las tiendas no es algo estético sino que cumple una función importante y es que proporciona un mejor aislamiento del frío, del calor y obviamente de la humedad. La condensación se genera por diferencia de temperaturas y gracias al doble techo, el vapor que generamos queda en esta superficie para no contactar con la lona exterior.
  • Tensa bien la tienda y evita al máximo posible los pliegues. Pliegue que quede, favorece la formación de gotas de agua.
  • No dejar absolutamente nada húmedo dentro de la tienda.
  • También tienes la opción de usar un deshumidificador pero cuando llevas la tienda a cuestas, esto no es una opción. Sin embargo para campamentos fijos, disponer de él para las noches, no es una mala idea porque existen sin enchufe.

Con estos consejos vas a conseguir reducir la condensación pero no nos engañemos, se trata de un fenómeno natural y siempre existirá en lugares con diferencia de temperaturas. Eso sí, podrás reducirla mucho y a la hora de dormir y sobre todo despertar, lo agradecerás.

trail running

Hidratación en trail running, ¿cuál escoger?

No es que seamos muy mayores ya pero sí que somos conscientes de lo que ha cambiado el mundo de los sistemas de hidratación en trail running en los últimos años. Aún recordamos aquellos años en los que metíamos un depósito de agua en la mochila, conectado por un tubo hacia fuera para beber. ¡Cuánto ha cambiado todo!

  • Mochila con depósito. Sí, este sistema sigue existiendo aunque es poco frecuente. Ojo, en corredores de montaña porque en ciclismo se siguen usando muchísimo. Pero en nuestro caso, supone bastante inconvenientes: no sabemos cuánta agua nos queda, toca quitar la mochila para rellenarla de agua, peso…
  • Chalecos. La evolución de la mochila. Uno de nuestros sistemas favoritos. ¿Por qué? Porque se pegan al cuerpo permitiendo que corramos sin notarlo demasiado y sin que nos desestabilice. Los chalecos que podemos encontrar hoy en día son ligeros y permiten unas capacidades que van desde los 3 litros hasta los 12, lo que los convierten en una opción fantástica dependiendo de la distancia que vayas a correr, desde un minitrail hasta un ultra maratón.
  • Bidones. Aquí podríamos decir que pueden usarse tanto en los chalecos a modo de bidones flexibles (soft flask) o rígidos pero también en cinturón, otra de las opciones que se están usando mucho. También puedes optar por llevarlo en la mano si es una distancia corta y te va a costar beber poco pero no te lo recomendamos, no es muy cómodo.
trail running

Ahora también se están usando mucho los bidones con tubo de extensión porque facilitan aún más la hidratación porque la boquilla te queda justo al lado de la boca, para que no tengas que agachar la cabeza o sacar el bidón del chaleco para beber.

Los bidones flexibles son comodísimos pero también es cierto que son menos resistentes que los rígidos.

trail running
  • Vasos. Y te preguntarás ¿vasos? Pues sí. En muchas carreras verás que ya la organización no dispone de vasos de plástico para ofrecer a los corredores (un aplauso por ello) y somos los corredores los que tenemos que cargar con nuestro vaso. Hay mil opciones pero los que son plegables y puedes colgar de la mochila, son estupendos y no pesan nada. Pero sobre todo, no te cuesta ningún trabajo llevarlo.

Nosotros ya tenemos nuestra opción favorita pero cuéntanos: ¿cuál es la tuya?

ultra trail

¿Qué material necesitas para correr un ultra Trail?

Puede que en una salida de 10 kilómetros apenas necesites material, pero cuando te toca superar los 100k, créenos, el material y su correcta elección, se convierten en vitales.

Hoy os contamos lo que para nosotros es material indispensable que nunca puede faltar en un ultra Trail, bajo nuestra humilde opinión. ¡Allá vamos!

Material Ultra Trail

Ya sabes que a la hora de competir en más de 100k, por lo general, la organización te va a obligar a que cargues contigo todo lo necesario que puedas necesitar en el transcurso de la carrera. ¡Ojo! Una cosa es el material obligatorio, que tiene que ver con nuestra seguridad y otra el material adicional que quieras llevar tú porque consideres que te va a hacer falta.

ultra trail

Ahora bien, si no vas a competir, pero vas a hacer por tu cuenta una carrera de 100k, igualmente te recomendamos que cargues con todo lo que vas a necesitar en pro de tu seguridad.

¿Qué es lo que suelen pensar algunos corredores a veces cuando se enfrentan a un ultra Trail? Cuanto más ligeros vayamos…menos nos cansaremos y menos tardaremos. ¡Error!

Esto no siempre es así. A no ser que seas Kilian Jornet o Pau Capell, si eres como nosotros, del montón, te va a tocar cargar con material. Piensa que puede que haya pruebas más facilonas (raro) pero que muchas de ellas, a lo largo de 100k, te sorprenderán con recorridos muy técnicos en los que te va a hacer falta material específico.

Así que, metiéndonos en faena, lo que nosotros nos llevaríamos sí o sí a un ultra Trail:

  • Calzado. Aquí depende mucho de cada uno. Puedes escoger zapatillas para cross, media maratón, ultra distancia…Lo que está claro es que cuanto menor sea la distancia, más reactivas serán y cuanto mayor sea, más protección y amortiguación. ¿Quieres ir más rápido o quieres ir más despacio y seguro? Es cosa tuya…
  • Ropa técnica. De por sí, siempre vamos a llevar ropa técnica corriendo en montaña (o deberíamos). En el caso de un ultra Trail, con más razón. Vas a correr de noche seguramente. Puede que haga mucho frío o incluso que hasta llueva o nieve. Así que no te olvides nunca de llevar un cortavientos impermeable, unos manguitos, guantes y buff, eso como indispensable. No-Te-La-Juegues.
  • Mochila. Obviamente si tienes que cargar con todo el material, tendrás que hacerlo en una mochila. Puedes tener tu mochila desde 5L, pero para un ultra, te diríamos que la menos te quedes con 10L. Por norma general, todas vienen ya a modo chaleco para permitir pegárnoslas todo lo posible al cuerpo y ajustarla cada uno a su antojo. Lo que buscamos es que, al ajustarlas, el peso no nos desequilibre.
  • Hidratación. Cuidado que en un ultra Trail puedes quedarte solo durante unos cuantos kilómetros y cargar con agua para nosotros es basiquísimo. Pero claro, toca buscar cargarla de tal forma que no nos sea incómodo ni nos imposibilite correr. Los chalecos/mochila que normalmente usamos ya llevan incorporados en la parte delantera el espacio para guardar un par de bidones. Nosotros meteríamos al menos medio litro en cada bidón.
  • Bastones. También importantísimos. No sabes lo que los vas a agradecer para descansar ligeramente las piernas en algún momento y subir una buena pendiente cuando las fuerzas flaquean. Antes pesaban mucho y antiguamente no podías desmontarlos y cargabas con ellos todo el rato en la mano, pero ahora con los telescópicos, los desmontas y los fijas en el cinturón por ejemplo y no molestan prácticamente nada.
  • Frontal. No parece muy fácil terminar un ultra Trail con horas de luz. Muy posiblemente te atrape la noche y para ello, nada mejor que un frontal porque si ya de por sí la montaña durante el día puede ser peligrosa, ¡no te imaginas de noche! ¿Estás pensando en linterna? Ni hablar. Las manos libres y frontal en la cabeza. Es lo más cómodo.
  • Alimentación. Comer tendrás que comer. Ya no solo por las horas que estés corriendo sino porque además vas a desgastarte muchísimo y necesitarás reponer energías. Si estás compitiendo, contarás en determinados puntos con avituallamiento sólido por lo general. Pero a la hora de cargar tú con comida, seguramente te tires a geles y barritas. Son la opción más cómoda. El tema de la alimentación para un ultra Trail es extremadamente complejo porque lo que le funciona a una persona, no tiene por qué funcionarle a otra. Hay que probar y testear mucho antes de la carrera.

Y así, a groso modo, este es el material indispensable que llevaríamos nosotros. Como adicional, puedes llevar algún spray anti rozaduras o vaselina, gafas de sol, silbato, manta térmica, cargador para el móvil adicional, reloj con GPS…y etc., etc., que quizás no sea un material tan indispensable como el que te hemos descrito más arriba.
¿Algo que consideres que nos hayamos dejado y que para ti es básico en un ultra Trail? ¡Te leemos en comentarios!

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