niveles de dificultad

Cómo establecer niveles de dificultad para una actividad en montaña

Como ya te has pasado por nuestra web, sabes perfectamente que a la hora de realizar cualquiera de nuestras actividades en montaña, siempre hablamos de niveles de dificultad, pero ¿a qué nos referimos exactamente y cómo establecemos eso niveles?

A grandes rasgos, los diferentes niveles de dificultad responden al estado físico y conocimientos técnicos requeridos para realizar la actividad en cuestión. Obviamente esta escala resulta muy variable dependiendo de la persona a la que consultes. Además, también hay que tener en cuenta muchas variables como por ejemplo que una ruta sea mucho más complicada en invierno que en verano o que incluso un terreno que no tenga inclinación, pero tenga mucha piedra sea más complejo que una fuerte pendiente.

Llegados a este punto, la pregunta que nos hacemos es: ¿hay algún método entonces fiable para conocer el nivel de dificultad de una actividad? Sí, lo hay y destacamos dos:

  • Método MIDE.
  • Sistema IBP Index.

Método MIDE

Se trata de un método que valora la dificultad y el compromiso en las actividades. Elabora una tabla de graduación de las dificultades técnicas y físicas de los recorridos y permite así clasificarlos una mejor información.

Una herramienta principalmente enfocada a excursionistas y que así puedan elegir el itinerario que mejor se adapte a su preparación y motivación. El método MIDE sirve como una herramienta de prevención de accidentes en la montaña ya que, con esa información, tendremos más seguridad.

niveles de dificultad

¿Y qué se representa en el método MIDE?

  • Medio: la severidad del medio natural. Desde un medio que no está exento de riesgos hasta muchos factores de riesgo.
  • Itinerario: dificultad de orientarse en el itinerario. Desde caminos y cruces bien definidos hasta una navegación interrumpida por obstáculos a bordear.
  • Desplazamiento: dificultad en el desplazamiento, desde una marcha por superficie lisa hasta requerir pasos de escalada para la progresión.
  • Esfuerzo: cantidad de esfuerzo necesario desde 1 hora de marcha efectiva hasta más de 10 horas de marcha.
niveles de dificultad

Sistema IBP Index

Se trata de un sistema de valoración automático que puntúa la dificultad de una ruta que recorramos en bicicleta de montaña, bicicleta de carrera, andando o corriendo.

Es un sistema más actual que el método MIDE y al basarse en los tracks y no únicamente en preguntas y respuestas, cuentas con la posibilidad de obtener información final desde un ordenador o desde su app.

Eso sí, es importante no confundir el grado de dificultad de una ruta con el esfuerzo que nos va a costar realizarla. Por ejemplo, un índice IBP de 60 será una ruta muy dura para una persona no iniciada, normal para alguien con una preparación media y muy fácil para un profesional.

¿Qué te parecen estos dos métodos? ¿Los conocías? ¿Los has visto aplicados alguna vez? ¿Cuál te convence más?

¡Te leemos en comentarios!

niveles de dificultad
pantalones de trekking

¿Cómo escoger tus pantalones de trekking?

El pantalón de trekking es una de las piezas de ropa básicas que vas a tener siempre en tu armario si sales a la montaña. Ahora: ¿vale cualquiera? No.

El pantalón de trekking debe estar diseñado para proteger nuestras piernas, zona lumbar y también abdomen del entorno natural en el que nos vayamos a mover y también de las condiciones meteorológicas que no siempre van a ser más más favorables.

Teniendo en cuenta esto, vamos a darte 5 puntos clave a tener en cuenta para que puedas escoger el pantalón de trekking que más te conviene:

Diseño y tecnología del pantalón

¿Sabías que hay pantalones para mujer y también para hombre? La anchura de ellos será diferente dependiendo del género para así adaptarse mejor a la anatomía de cada uno.

También es muy importante tener en cuenta la estación del año y la meteorología del lugar al que vamos a ir. Como recomendación, te diremos que te hagas con unos muy aislantes para temperatura fría y otros frescos para temperaturas más cálidas.

Deben contar con protecciones fuertes y permitirnos incluso quitar las perneras para facilitarnos la ventilación. Si además cuentan con secado rápido… ¡punto extra!

pantalón de trekking

Cintura y protección lumbar

Nuestra recomendación es que te fijes en aquellos pantalones que no tienen una altura uniforme en todo el perímetro de la cintura, sino que, en la parte posterior, el tejido es más elevado con el fin de mantener abrigada y protegida la zona lumbar. ¿Por qué? Pues porque lo normal es que vayas con mochila o riñonera y es necesario que el pantalón tenga un diseño especial en la parte de la cintura. Cuanto menos abultada sea la zona de la cintura en el cierre del pantalón, mejor.

Bolsillos

En la medida de lo posible, siempre cremalleras. Evitarás perder cualquier cosa que metas en los bolsillos y es más seguro. Eso sí, no guardes cosas pesadas, sino ligeras que necesites tener a mano. Procura llevarlo todo mejor en la mochila.

Refuerzos

Obviamente el pantalón de trekking debe ir reforzado en determinadas zonas. Lo más habitual es que sea en la parte posterior, protegiendo la zona de la espalda, pero también en rodillas y en algunos casos la zona interna de ambas perneras. El fin de estas protecciones no es otro que tener más resistencia al desgaste y la abrasión y protegernos de posibles rozaduras o golpes.

El bajo de los pantalones

Una de las partes olvidadas en las que no suele fijarse la gente. Deben ser de materiales elásticos o cordinos insertados, con o sin tankas.

Muchas veces también presentan cremalleras laterales para poder quitarnos o poner el pantalón sin necesidad de quitarnos las botas.

Con estos consejos, deberías poder escoger el pantalón de trekking perfecto para la actividad que vayas a desarrollar en montaña.

potabilizar el agua

¿Cómo potabilizar el agua en la montaña?

En nuestras salidas a la montaña, no vamos a ir cargados con litros y litros de agua. Es fundamental aprender a purificar y potabilizar el agua y aunque pueda parecer complicado, tranqui, vamos a enseñarte cómo hacerlo.

Aunque pueda parecer en alta montaña por ejemplo que el agua sea potable, créenos, es mejor potabilizar y asegurarnos para librarnos de posibles problemas intestinales.

Antes de explicarte cómo potabilizar el agua, hay varias cosas que debes tener en cuenta:

  • Usa agua que corra. Huye del agua estancada a ser posible.
  • Cuánto más cerca del nacimiento, mejor. El agua de manantial será mucho más segura que la de río.
  • Evita el agua en zonas de ganado.

¿Y todo esto por qué?

Los microorganismos nocivos

Porque puedes encontrar microorganismos nocivos como:

  • Virus, que son los más pequeños e invisibles al ojo humano. Además será complicado eliminarlos con la mayoría de sistemas físicos de filtrado. Pero también es cierto que no suponen un problema en alta montaña (a diferencia de las bacterias que sí lo suponen).
  • Bacterias, más grandes que los virus y que pueden ser eliminadas con purificadores físicos. Pueden causar cólera, tifus…¡mucho ojo!
  • Parásitos, que son los microorganismo más grandes y también se pueden eliminar con purificadores físicos.

Ahora sí: ¿cómo potabilizar el agua?

  • Hirviéndola. Una de las formas más sencillas pero que por desgracia no es siempre posible. Además, si tienes mucha sed, te va a tocar esperar a que el agua enfríe. Si vas de campamento, es fácil que cuentes con gas, hornillo y cazo para hacerlo pero en el resto de casos, seguramente no.
  • Sistemas de purificación física. Son los sistemas no químicos que habitualmente más se usan como filtros con membranas de 0,1 a 0,2 micrones de diámetro de poro que conseguirán eliminar hasta el 99,9% de bacterias y parásitos. Para que te hagas una idea, el virus Codiv-19 tiene un diámetro entre 0,1 y 0,16 micrones.

Si corres en montaña, es más que probable que uses bidones para beber durante el camino ¿verdad? Por si no lo sabías, la mayoría de ellos incorporan un sistema de filtrado de 0,1 a 0,2 micrones dependiendo del modelo y así, si tienes que rellenar agua de cualquier bidón, eliminarás bacterias y posibles parásitos, en el caso de que los hubiera, que no es habitual.

  • Potabilización por ultravioleta. Inventazo, sí. Ha revolucionado el mundo de la purificación del agua. Se trata de un pequeño aparato de apenas 140 gramos que con la luz ultravioleta elimina de forma NO química el 99,9% de las bacterias, parásitos y virus. Además te avisa con una luz led cuando el agua está preparada para beber. Increíble.
  • Por último, la potabilización química a través de pastillas o gotas. Suelen estar combinados con cloro o con iones de plata y también hay gente que usa lejía apta para consumo.

Sus ventajas están claras: tienen un precio bajo, no pesan nada, ocupan poquísimo espacio y eliminan todos los virus incluso en lugares muy humanizados en los que pueda ser un problema contar con agua potable.

Pero también tienen lógicamente sus inconvenientes que son: agua con sabor a cloro (que puedes camuflar mezclándola con isotónico), no es recomendable su uso continuado sino que debemos limitarlo en el tiempo, hay que esperar al menos 30 minutos para consumir el agua y con agua fría, que es lo habitual en alta montaña, su eficacia disminuye.

Y ahora cuéntanos: ¿cuál de estos sistemas sueles utilizar en tus salidas de montaña cuando te toca purificar el agua?

Te leemos en comentarios.

tienda de campaña

Evita la condensación en tu tienda de campaña

Sí, nos ha pasado a todos las primeras veces y es realmente molesto a la hora de dormir en la montaña pero tiene solución. Hoy te explicas cómo decir adiós a la condensación en tu tienda de campaña.

¿Qué es la condensación?

Lo primero que debemos hacer es entender qué es la condensación. Se trata de un fenómeno físico que se da cuanto la humedad del aire ambiental se condensa y acumula en el interior de la pared de nuestra tienda de campaña. Esto sucede porque la superficie interior se caliente mientras que la zona exterior permanece fría y esa diferencia de temperatura a ambos lados de una misma superficie, genera las odiadas gotas de condensación.

condensación

Como te imaginarás, la condensación se produce sobre todo en zonas en las que hay mucha diferencia de temperatura del día a la noche. Y además hay otros factores que influyen y favorecen la condensación si estamos en una tienda de campaña:

  • La lluvia. Satura la humedad del ambiente y es más fácil que aparezca la condensación.
  • Calentar líquidos dentro de la tienda, también satura el ambiente.
  • Tener ropa húmeda, sudada o sucia como zapatos, toallas, calcetines…
  • Nuestra respiración y calor corporal que frente a esto sí que no podemos hacer nada.

Aunque te parezca increíble, el principal motivo de condensación dentro de la tienda somos nosotros mismos. Un adulto en reposo suele tener entre 15 y 18 exhalaciones por minuto. Imagínatelo: podemos exhalar entre 800 mililitros y 2 litros de agua al día. Si redondeas a 8 horas de sueño, podemos producir 500ml de agua al ambiente.

Lo importante: ¿cómo evitamos la condensación?

  • Ubicación. Resulta muy bonito acampar al lado del río y tener el agua cerca pero no es la mejor opción. Habrá mayor densidad del aire saturado de vapor de agua y se acumulará en las zonas bajas del terreno.
  • Ventilación. La solución habitual y una de las mejores. Aumentar el flujo de aire dentro de la tienda es lo que va a permitir que el vapor de agua pueda escapar. Claro que cuando estás durmiendo por la noche, no vas a despertar para abrir la tienda de par en par. Pero es recomendable hacerlo durante el día para liberar de vapor la tienda lo máximo posible.
  • Doble techo. Tener doble techo en las tiendas no es algo estético sino que cumple una función importante y es que proporciona un mejor aislamiento del frío, del calor y obviamente de la humedad. La condensación se genera por diferencia de temperaturas y gracias al doble techo, el vapor que generamos queda en esta superficie para no contactar con la lona exterior.
  • Tensa bien la tienda y evita al máximo posible los pliegues. Pliegue que quede, favorece la formación de gotas de agua.
  • No dejar absolutamente nada húmedo dentro de la tienda.
  • También tienes la opción de usar un deshumidificador pero cuando llevas la tienda a cuestas, esto no es una opción. Sin embargo para campamentos fijos, disponer de él para las noches, no es una mala idea porque existen sin enchufe.

Con estos consejos vas a conseguir reducir la condensación pero no nos engañemos, se trata de un fenómeno natural y siempre existirá en lugares con diferencia de temperaturas. Eso sí, podrás reducirla mucho y a la hora de dormir y sobre todo despertar, lo agradecerás.

pluma

Pluma o fibra en invierno, ¿qué es mejor?

Se acerca el mal tiempo, asumámoslo, vamos camino del invierno y dejamos atrás los pantalones cortos y las camisetas de tirantes para hacer acopio de prendas de abrigo con pluma o fibra para este invierno. Pero ¿qué es mejor?

Seguro que habrás utilizado alguna vez los forros polares y softshells pero la diferencia de estos con la pluma o la fibra es que ocupan un volumen fijo sí o sí. El plumífero tiene la capacidad de expandirse y comprimirse ocupando un mínimo espacio en la mochila y eso es un puntazo a su favor.

pluma

Escoger pluma o fibra

Te vamos a dar unos cuantos consejos para que tú mismo escojas qué es lo que mejor se adapta a ti:

  • Cuando hablamos de peso, una chaqueta de pluma ofrece mejor aislamiento térmico que la fibra (hablando de igualdad de peso claro).
  • Mucho ojo con el tema de la impermeabilización que a veces nos volvemos locos. Las chaquetas con un tejido exterior impermeable y en consecuencia, transpirable, tienen dos limitaciones considerables: son más pesadas y además transpiran peor que con un exterior que esté solo hidrofugado. Si necesitas sí o sí impermeabilización, nuestro consejos es que superpongas una chaqueta ultraligera como tercera capa (con columna de agua superior a los 10000 milímetros).
  • Ni la pluma ni la fibra son perfectas para cualquier tipo de situación.
    • Es cierto que las de fibra tienen secado rápido, son cortavientos y menos delicadas para usar con la mochila. Si desgarras el tejido por cualquier motivo, no pasa nada porque sobresaldrá un poco la lámina de fibras entrelazadas de poliéster pero podrás terminar la actividad abrigado.
    • Las de pluma tardan bastante en secar y son más caras si hablamos de igualdad de calidad con respecto a la fibra. Si tienes la mala suerte de desgarrar el tejido, vivirás la fiesta de la pérdida de copos de pluma en cantidad. Eso sí, abultan casi la mitad que una prenda sintética y pueden mantener sus propiedades aislantes ¡hasta el triple de tiempo!

Lo que está claro es que cada uno somos diferentes y sentimos el frío de una manera distinta. Si eres friolero, será mejor que te hagas con una chaqueta por ejemplo de 400 gramos de peso total de pluma que con una ultraligera de 300 gramos que te va a abrigar menos.

pluma

Cuando vayas a comprarte tu chaqueta de fibra o pluma, hazte las siguientes preguntas:

  • ¿Qué cantidad de relleno?. El grosor que va a tener la chaqueta. A mayor grosor, más calor.
  • ¿Calidad del relleno? Capacidad de que el material se expanda o comprima.
  • ¿La voy a usar mojada?
  • ¿La voy a usar mientras practico deportes de alta o baja intensidad aeróbica?
  • ¿Qué presupuesto tengo?

Respondiendo a estas preguntas creemos que vas a localizar tu chaqueta para el invierno de forma rápida y sin demasiadas complicaciones.

Y ahora cuéntanos: si ya tienes chaqueta, ¿qué especificaciones elegiste? Te leemos en comentarios.

botiquín

Cómo preparar tu botiquín para la montaña

La primera pregunta que debemos hacerte hoy es: ¿llevas botiquín a la montaña cuando sales de ruta? Probablemente, la mayoría de vosotros responda no. ¡Gran error!

Especialmente para rutas largas o de más de un día, es indispensable (y para nosotros obligatorio) contar con un botiquín de primeros auxilios porque nunca se sabe lo que puede pasar.

Aunque siempre esperamos no tener que usarlo, te contamos lo que no puede faltar en ese botiquín.

Imprescindibles en tu botiquín

  • Analgésico, para un dolor general. Para bajar la fiebre, paracetamol.
  • Antiinflamatorio.
  • Algo para la diarrea, uno de los problemas habituales: Fortasec por ejemplo.
  • Anti ácidos para el dolor de estómago.
  • Colirio para limpiar y calmar posibles afecciones en los ojos.

Obviamente, te recomendamos que cada cierto tiempo, revises la fecha de caducidad de los medicamentos porque si no usas el botiquín habitualmente, conviene llevar una revisión de todos para saber si están en buen estado.

Y deberías consultar con un médico sobre este tipo de medicamentos para que te pueda recomendar opciones o comentar contigo si necesitas alguna cosa adicional.

Qué llevar para la limpieza de heridas

  • Un tubito de suero fisiológico.
  • Povidona yodada (Betadine por ejemplo) como solución antiséptica.
  • Vendas compresivas elásticas.
  • Esparadrapo.
  • Gasas estériles.
  • Tiras de aproximación.
  • Tiritas.
  • Pinzas pequeñas.
  • Tijeras.
  • Agujas estériles.

Y como recomendaciones para prevenir otros posibles problemas, aunque quizás no sea algo propiamente de botiquín pero sí te pueden salvar de más de un apuro:

  • Manta térmica, obligatoria.
  • Pastillas de glucosa.
  • Sales minerales para la deshidratación.
  • Pastillas para potabilizar el agua.
  • Guantes estériles.
  • Crema solar con protección total.
  • Repelente contra los mosquitos si vas a una zona muy calurosa y soleada.
  • Tapones para los oídos si tienes dificultades para conciliar el sueño.

Sabemos lo que estás pensando: ¡cuántas cosas! Pero créenos, al final no son tantas. No ocupan mucho y te pueden salvar la vida.

También es importante tener en cuenta la duración de la actividad (porque no es lo mismo una ruta de una mañana que pasar fuera varios días) y la climatología que vaya a hacer esos días.

¿Crees que hay alguna cosa que nos hayamos dejado? O ¿qué más material o medicación indispensable crees que no puede faltar en tu kit de montaña?

¡Te leemos!

Rutas geológicas en Galicia

Os hablamos casi siempre de rutas por Galicia y todas ellas son “sobre tierra” pero ¿te has preguntado qué ocurre “bajo tierra”? TranquilX que no vamos a obligaros a convertiros en mineros, pero sí queremos hablaros hoy de ese grandísimo y durísimo trabajo a pie de mina que impresiona.

Es más que evidente que en Galicia contamos con un paisaje de montañas espectacular y un patrimonio rocoso con muchísima historia grabado a “pico y pala” por muchas familias que han pasado por la dura vida de ser mineros.

Gracias al Colegio oficial de geólogos, hoy podemos descubrir esa historia a través de 12 increíbles rutas geológicas y mineras repartidas por toda Galicia.

¿Quieres saber cuáles son las zonas elegidas? Maceda, Beariz, Vilanova, Cabo Ortegal, Golfo Ártabro, Ría de Corme y Laxe, Geoparque de las montañas do Courel, Playa de las Catedrales, Cueva de Eirós-Triacastela, Guitiriz, Villa de Cruces y Río Miño. Todas ellas tienen un maravilloso objetivo común y es que se difunda la geología de gran parte del territorio gallego.

Listado Rutas geológicas en Galicia

  • Minas de oro romanas junto al río Miño. As Neves y Arbo.

Si te animas a hacer esta ruta, frente al puente sobre el ferrocarril verás que sale una pista. Apenas unos minutos caminando y podrás observar a tu izquierda, el inicio de un valle estrecho: se trata de una zanja de origen romano para ¡extraer el oro!

Minas de oro romanas en As Neves y Arbo. Foto: Galicia Máxica.
  • Augas Santas. As Catedrais (Lugo).

Se trata de una zona formada por rocas del orógeno varisco y una gran cadena montañosa conformada por la colisión de dos continentes. Se caracteriza por una alternancia de cuarcitas, areniscas de grano grueso y pizarra.

Augas Santas, Lugo.
  • Minas de estaño y wolframio de Beariz (Ourense).

Situada en la zona Centro-Ibérica con granitos originados hace ya 450 millones de años. Como has podido leer, hay presencia de estaño y wolframio, algo muy escaso en la corteza terrestre.

Minas de estaño y wolframio de Beariz.
  • Ría de Corme y Laxe: el reino del viento (A Coruña).

Se caracteriza por la presencia de granito y paisajes de dunas fósiles.

Ría de Corme y Laxe: el reino del viento (A Coruña).
  • Minas de estaño y wolframio de Fontao Vila de Cruces (Pontevedra).

La situamos en los complejos alóctonos de la zona centro-Ibérica con rocas formadas en el fondo de un antiguo océano hace más de 400 millones de años.

Minas de estaño y wolframio de Fontao Vila de Cruces (Pontevedra). Foto: galiciaenfotos.
  • Minas de El Golfo Ártabro (A Coruña).

Origen alóctono y apariencia de Flysh, una formación geológica de origen sedimentario que alterna sedimentos de grano fino y grano grueso.

El Golfo Ártabro (A Coruña).
  • Macizo granítico de Guitiriz (Lugo).

¿Te imaginas ver granitos con edades de entre 293 y 323 millones de años? Es una zona definida por pequeños domos graníticos y explotaciones mineras más profundas usando métodos tradicionales.

  • Minas de Baldrei y de los Milagros en Maceda (Ourense).

En su inicio, el basamento está formado por rocas graníticas y metamórficas de la orogenia Varisca. Termina en materiales sedimentarios del Cuaternatrio (menos de 4 millones de años de antigüedad).

Minas de Baldrei y de los Milagros en Maceda (Ourense).
  • Cabo Ortegal (A Coruña).

¡Las rocas más antiguas de Galicia! Rocas alóctonas formadas durante la colisión de dos continentes. Encontrarás los segundos acantilados marinos más altos de Europa.

  • Ruta de Triacastela y Quiroga: rocas calizas y Ursus Spelaeus (Lugo).

Rocas calizas poco comunes en Galicia. El yacimiento del Oso Cavernario más occidental de Europa y los restos humanos más antiguos encontrados en Galicia.

  • Mina de Vilanova (Ourense).

La encontramos en la zona centro-ibérica y se inicia en una roca de la familia de los granitos y rica en biotita (mica negra con hierro) con grandes cristales de feldespato.

  • Ruta del antimonio de Vilarbacú (Lugo).

En las montañas del Courel (ya sabes que se trata de un Geoparque declarado por la Unesco) con rocas metamórficas (pizarras, cuarcitas y calizas) formadas hace aproximadamente 300 millones de años.

Vilarbacú (Lugo)

¿Qué te parece esta grandísima historia que tenemos sobre la minería en Galicia?

partes de un bastón

Partes de un bastón de montaña

Hace unas semanas te hablábamos ya de bastones y de sus posibilidades de usarlos en montaña. Muchos de nuestros senderistas ya se han hecho con sus bastones, pero dado que tenían varias dudas, hoy queremos hablaros de las diferentes partes que conforman un bastón de trekking.

Partes del bastón de montaña

  • La empuñadura. Una de las partes más importantes del bastón y aquí el mejor consejo que podemos darte a la hora de escogerlo, es que te quedes con esa empuñadura que te haga sentir cómodo desde el minuto uno que la pruebes.

Vas a tener varias opciones en cuanto a su material: caucho, espuma, corcho e incluso plástico. Ojo, con empuñadura de plástico suele ser más económico, pero si eres de los que suda bastante, no es lo más recomendable.

Si además eres de los que se suma a rutas con grandes pendientes, puede ser interesante que te hagas con un bastón con empuñadura de agarre extendido que además te vendrá genial si cambias mucho la posición de las manos.

  • La dragonera es la cinta que encontrarás en la empuñadura que será la que se ajusta alrededor de la muñeca. Una parte muy importante para que la sujeción sea perfecta y sobre todo se te canse menos la mano a la hora de agarrar el bastón. Consejo importante: deberás ajustarla de tal forma que te ayude a aguantar el peso del bastón en la mano, pero sin olvidarte de que la muñeca debe tener un movimiento libre.
  • Cuerpo, la parte del bastón que suele estar formada por dos o tres segmentos ajustables (si se trata de sistema telescópico). También existe la posibilidad de que se trate de cuerpo completo y que te permitirá ajustar la longitud para adaptarlo a nuestra altura.

La parte del cuerpo suele ser de fibra de carbono (más caro, pero más ligero) o aluminio.

  • Por último, tenemos la punta, la parte del bastón que apoyaremos en el suelo. Habitualmente suele ser un regatón de plástico seguido de la punta. Lo normal es que las puntas de los bastones admitan reemplazo para usar diferentes puntas, dependiendo de la superficie en la que vayamos a hacer la ruta (terreno de tierra, rocas, asfalto, etc.)

Otros mecanismos del bastón

Pero no solo de estas partes se componen los bastones. No podemos olvidar otras partes especiales que también son dignas de mención:

  • Mecanismos anti-shock. Esto va a diferenciar a un bastón normal de otro de senderismo. ¿Por qué? Porque consiste en un material elástico que absorbe el impacto del bastón contra el suelo.
  • Roseta. Una pequeña cesta de plástico que se coloca sobre la punta y sirve para que el bastón no se hunda sobre el terreno.

Recuerda que el peso es importante a la hora de escoger tu bastón de montaña. Aunque pueda parecer poco peso, entre un bastón de 65g y otro de 100g hay una grandísima diferencia. Ten en cuenta que en muchas ocasiones las rutas pueden ser de un par de horas, día completo o tratarse de travesías de varios días. Aquí el peso sí importa, y mucho.

Ahora ya solo te queda cuidar tus bastones tras las rutas, limpiarlos, dejar los sistemas de cierre abiertos si no los usas en mucho tiempo, si se mojan, desmontarlos y dejarlos que sequen bien y evita atascar el bastón en grietas o entre dos piedras para no dañarlo demasiado.

¡Listo! Con esto ya eres todo un experto en bastón de montaña y el próximo paso es hacerte con ellos.

¡Te esperamos en ruta!

botas de montaña

Cómo escoger botas de montaña

Llevas ya un tiempo metido de lleno en las rutas de senderismo y ha llegado el momento de decir adiós a las zapatillas para pasar a hacerte con unas botas de montaña, pero ¿cuáles escoger?

Hoy queremos darte algunos consejos para que lo tengas más fácil y esperamos que te ayuden a elegir el calzado de montaña más adecuado para tus rutas.

Cómo escoger unas botas de montaña

Lo primero que tienes que tener claro es que tener unas botas de montaña, no significa en absoluto que se traduzca en sufrir ampollas en los talones o terroríficas llagas. Si lo has visto alguna vez, te han mentido. Y es que, si sabes escoger unas buenas botas de montaña adecuadas a tu forma de caminar y tus pies, precisamente, te resultarán cómodas y no te generarán heridas.

Lo primero que debes preguntarte es: ¿para qué las quiero?

  • ¿En qué terreno las vas a utilizar? Montañas escabrosas, más bien senderos, zonas de mucho barro…
  • ¿Cuánto tiempo vas a cargar con la mochila? ¿Llevas mucho peso habitualmente en ella?
  • ¿Durante cuánto tiempo estarás en ruta y qué ritmo vas a seguir? Porque no es lo mismo una ruta de día completo que una de 10 días.

Ahora que ya te has preguntado eso, pasemos a explicarte:

En qué debes fijarte a la hora de comprarte unas botas de montaña.

  • Protección exterior. Lo más fácil de ver a simple vista. Fíjate en las costuras, deben estar reforzadas (como una doble costura). Importante también la goma exterior en la punta de la bota y la parte inferior (un puntazo porque este refuerzo te ayudará a luchar contra el agua).  Es verdad que te puede incrementar el peso de la bota al llevar este refuerzo, pero si vas a realizar rutas largas y en terrenos susceptibles de mojarte…es una buena opción.
  • El tipo de suela. ¡Importantísimo! La suela de tus botas debe cumplir 3 cosas: que sea resistente, agarre bien y sea cómoda.
    • Suela vibram. Te sonará porque es referente en el mercado y seguramente sea la mejor suela que puedas encontrar.
    • Omni-grip. Es la que suele usar la marca Columbia para abaratar las botas.
    • Contagrip. Usada por Salomon y Adidas. Resistente pero algo dura.
    • Continental. Te sonará porque es el material de caucho usado en neumáticos. Se usa sobre todo en zapatillas para Trail.
  • El interior de la bota. Aquí vas a encontrar infinidad de opciones y no es suficiente con conocer el número de pie que tienes ya que la horma del zapato cambia muchísimo de unas marcas a otras. Hay botas con una horma más ancha y otras más estrecha. Te va a tocar probar hasta encontrar la que mejor se adapte a tu pie.
  • El agua. Importantísimo para las botas de montaña. Y es que no querrás mojarte los pies ¿no? Casi todas evitan el paso del agua ya, pero ¿y la transpirabilidad? Eso ya es harina de otro costal porque no todas transpiran igual de bien. Además, ten en cuenta también que los calcetines que uses jugarán un papel importante. Usa unos ¡transpirables!

Entre las membranas que más usan los fabricantes están:

  • Goretex. La más usada por excelencia y por supuesto, recomendada.
    • Outdry. La usan Columbia y Mountain Hardwear como “competencia” al goretex.
    • M Select Dry: usada por Merrell para abaratar el uso de Goretex.
  • Calcetines. Lo que te comentábamos antes, importantísimo. Aquí no vale un calcetín cualquiera y es recomendable que busques unos específicos para tus rutas. A ser posible con pocas costuras para evitar los roces y la aparición de las temidas ampollas.

Y, por último, si eres de los que no puede vivir sin la montaña como nosotros y sales de ruta muy a menudo, es posible que te toque hacerte con botas para invierno y botas para verano.

De ser así, fíjate en: la dureza de las botas (las de verano suelen ser más blandas), su peso (las de invierno suelen ser más pesadas) y su aislamiento término (suele ser más importante en invierno claro).

Y con todo esto, ahora ya sí que tienes todos los datos necesarios para hacerte con unas botas que se adecúen a tus necesidades.

¡Nos vemos en la montaña!

Bastones de montaña ¿sí o no?

Bastones de montaña ¿son recomendables?

Si estás pensando en usar bastones de montaña, seguro que te suena ese dicho que dice que los seres humanos comenzamos y terminamos nuestra vida caminando a cuatro patas ¿verdad? Desde pequeños gateamos y cuando nuestros músculos son los suficientemente fuertes, caminamos sobre nuestros pies. Al llegar a una edad más que considerable, toca tirar de otras “2 patas” para echar una mano a esa musculatura.

Pero en las actividades de montaña, independientemente de nuestra edad, muchas veces usamos los bastones para echarnos una mano en nuestras rutas. Ahora bien: ¿son recomendables? ¿Los estamos usando correctamente? ¡Sigue leyendo!

Por qué usar bastones en montaña

Una de las razones principales por las que los usamos es para repartir nuestro peso en 4 puntos de apoyo en lugar de sobrecargar las piernas. No solo estamos cargando de nuestro propio peso, sino que iremos a veces cargados también con una mochila, de peso importante y durante largos períodos de tiempo en rutas largas con lo que es muy fácil que nuestra musculatura se sobrecargue. Con los bastones de montaña repartiremos el peso y en consecuencia nuestro rendimiento, será mayor.

Otra de las razones es que, gracias a ese movimiento alterno de piernas y brazos, nuestro ritmo de la marcha se verá notablemente mejorado.

También nos vendrán bien para proporcionarnos un método de defensa en el caso de que sea necesario😱. Te sorprenderá esta razón, pero no sería la primera vez que nos toca defendernos en el monte de algún animal y también nos han abierto paso entre las indomables zarzas y otras plantas peliagudas.

Por último, los bastones en la montaña nos darán seguridad, sobre todo en superficies irregulares y no planas en las que de por si, a dos piernas no nos encontraríamos muy confiados. Así evitaremos posibles caídas y en consecuencia lesiones.

Pero ¿y no tienen inconvenientes?

Pues claro que los tienen, como todo.

El uso de bastones en la montaña impide que usemos las manos para otras funciones como consultar un mapa, mirar el gps, etc. Aunque, a fin de cuentas, son limitaciones que se arreglan muy rápido haciendo una parada en el camino.

Si no sabes utilizarlos correctamente, es mejor que directamente no los uses. Conllevará una pérdida de energía extra que te hará falta en ruta.

Los bastones en punta dejan huella, y ello si queremos proteger nuestro entorno y la propia naturaleza, es importante tenerlo en cuenta.

Si la distancia entre tus bastones y el cuerpo no es la adecuada, esto es, que sea demasiada, se reducirá tu elasticidad y además será muy fácil que pierdas el equilibrio. Vaya, de nuevo te recomendamos que no los uses si no te han enseñado correctamente a hacerlo.

¿Usamos uno o dos bastones?

Otra de las dudas frecuentes y más habituales. Si por ejemplo tenemos alguna lesión en una pierna, llevar un solo bastón nos ayudará a descargar parte del peso que estamos volcando sobre la lesionada.

Eso sí, debes tener claro que un uso asimétrico de los bastones en montaña no es recomendable para el resto de los casos. Si no tienes ningún tipo de lesión, lo recomendable es que hagas uso de los dos.

Y ahora que lo tienes claro: ¿cuál es tu talla?

Hoy en día ha aumentado (y mucho), el uso de bastones de montaña plegables más que los regulables, con lo que saber bien cuál es tu talla, se hace especialmente importante.

No hay una medida 100% definida para tu altura, pero sí que es conveniente que escojas un bastón que te permita tener el codo en un ángulo de 90º con el antebrazo paralelo al suelo mientras estás descansando, para que te sirva de orientación.

Aún así, a modo orientativo, te diremos que te quedes con este rango de medidas:

  • Si mides menos de 155cm: bastones de 100 cms.
  • Entre 155cm y 172cm: 110 cms.
  • Entre 173cms y 182 cm: 120cms.
  • Por encima de los 180cms: 130 cms.

Ten en cuenta que se trata de cifras de referencia y que también dependen un poco de tu gusto personal y en bastones con opción de regulación, se recomienda incluso modificar las alturas para el ascenso y el descenso.

Y ahora que ya sabes mucho más sobre bastones de montaña, cuéntanos: ¿tienes ya algunos o estás pensando en hacerte con ellos?
Si te interesa el tema, cuéntanos en comentarios y más adelante te hablaremos de las diferentes partes de los bastones.
¡Gracias por leer!
#Milpositivos

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