Rutas geológicas en Galicia

Os hablamos casi siempre de rutas por Galicia y todas ellas son “sobre tierra” pero ¿te has preguntado qué ocurre “bajo tierra”? TranquilX que no vamos a obligaros a convertiros en mineros, pero sí queremos hablaros hoy de ese grandísimo y durísimo trabajo a pie de mina que impresiona.

Es más que evidente que en Galicia contamos con un paisaje de montañas espectacular y un patrimonio rocoso con muchísima historia grabado a “pico y pala” por muchas familias que han pasado por la dura vida de ser mineros.

Gracias al Colegio oficial de geólogos, hoy podemos descubrir esa historia a través de 12 increíbles rutas geológicas y mineras repartidas por toda Galicia.

¿Quieres saber cuáles son las zonas elegidas? Maceda, Beariz, Vilanova, Cabo Ortegal, Golfo Ártabro, Ría de Corme y Laxe, Geoparque de las montañas do Courel, Playa de las Catedrales, Cueva de Eirós-Triacastela, Guitiriz, Villa de Cruces y Río Miño. Todas ellas tienen un maravilloso objetivo común y es que se difunda la geología de gran parte del territorio gallego.

Listado Rutas geológicas en Galicia

  • Minas de oro romanas junto al río Miño. As Neves y Arbo.

Si te animas a hacer esta ruta, frente al puente sobre el ferrocarril verás que sale una pista. Apenas unos minutos caminando y podrás observar a tu izquierda, el inicio de un valle estrecho: se trata de una zanja de origen romano para ¡extraer el oro!

Minas de oro romanas en As Neves y Arbo. Foto: Galicia Máxica.
  • Augas Santas. As Catedrais (Lugo).

Se trata de una zona formada por rocas del orógeno varisco y una gran cadena montañosa conformada por la colisión de dos continentes. Se caracteriza por una alternancia de cuarcitas, areniscas de grano grueso y pizarra.

Augas Santas, Lugo.
  • Minas de estaño y wolframio de Beariz (Ourense).

Situada en la zona Centro-Ibérica con granitos originados hace ya 450 millones de años. Como has podido leer, hay presencia de estaño y wolframio, algo muy escaso en la corteza terrestre.

Minas de estaño y wolframio de Beariz.
  • Ría de Corme y Laxe: el reino del viento (A Coruña).

Se caracteriza por la presencia de granito y paisajes de dunas fósiles.

Ría de Corme y Laxe: el reino del viento (A Coruña).
  • Minas de estaño y wolframio de Fontao Vila de Cruces (Pontevedra).

La situamos en los complejos alóctonos de la zona centro-Ibérica con rocas formadas en el fondo de un antiguo océano hace más de 400 millones de años.

Minas de estaño y wolframio de Fontao Vila de Cruces (Pontevedra). Foto: galiciaenfotos.
  • Minas de El Golfo Ártabro (A Coruña).

Origen alóctono y apariencia de Flysh, una formación geológica de origen sedimentario que alterna sedimentos de grano fino y grano grueso.

El Golfo Ártabro (A Coruña).
  • Macizo granítico de Guitiriz (Lugo).

¿Te imaginas ver granitos con edades de entre 293 y 323 millones de años? Es una zona definida por pequeños domos graníticos y explotaciones mineras más profundas usando métodos tradicionales.

  • Minas de Baldrei y de los Milagros en Maceda (Ourense).

En su inicio, el basamento está formado por rocas graníticas y metamórficas de la orogenia Varisca. Termina en materiales sedimentarios del Cuaternatrio (menos de 4 millones de años de antigüedad).

Minas de Baldrei y de los Milagros en Maceda (Ourense).
  • Cabo Ortegal (A Coruña).

¡Las rocas más antiguas de Galicia! Rocas alóctonas formadas durante la colisión de dos continentes. Encontrarás los segundos acantilados marinos más altos de Europa.

  • Ruta de Triacastela y Quiroga: rocas calizas y Ursus Spelaeus (Lugo).

Rocas calizas poco comunes en Galicia. El yacimiento del Oso Cavernario más occidental de Europa y los restos humanos más antiguos encontrados en Galicia.

  • Mina de Vilanova (Ourense).

La encontramos en la zona centro-ibérica y se inicia en una roca de la familia de los granitos y rica en biotita (mica negra con hierro) con grandes cristales de feldespato.

  • Ruta del antimonio de Vilarbacú (Lugo).

En las montañas del Courel (ya sabes que se trata de un Geoparque declarado por la Unesco) con rocas metamórficas (pizarras, cuarcitas y calizas) formadas hace aproximadamente 300 millones de años.

Vilarbacú (Lugo)

¿Qué te parece esta grandísima historia que tenemos sobre la minería en Galicia?

partes de un bastón

Partes de un bastón de montaña

Hace unas semanas te hablábamos ya de bastones y de sus posibilidades de usarlos en montaña. Muchos de nuestros senderistas ya se han hecho con sus bastones, pero dado que tenían varias dudas, hoy queremos hablaros de las diferentes partes que conforman un bastón de trekking.

Partes del bastón de montaña

  • La empuñadura. Una de las partes más importantes del bastón y aquí el mejor consejo que podemos darte a la hora de escogerlo, es que te quedes con esa empuñadura que te haga sentir cómodo desde el minuto uno que la pruebes.

Vas a tener varias opciones en cuanto a su material: caucho, espuma, corcho e incluso plástico. Ojo, con empuñadura de plástico suele ser más económico, pero si eres de los que suda bastante, no es lo más recomendable.

Si además eres de los que se suma a rutas con grandes pendientes, puede ser interesante que te hagas con un bastón con empuñadura de agarre extendido que además te vendrá genial si cambias mucho la posición de las manos.

  • La dragonera es la cinta que encontrarás en la empuñadura que será la que se ajusta alrededor de la muñeca. Una parte muy importante para que la sujeción sea perfecta y sobre todo se te canse menos la mano a la hora de agarrar el bastón. Consejo importante: deberás ajustarla de tal forma que te ayude a aguantar el peso del bastón en la mano, pero sin olvidarte de que la muñeca debe tener un movimiento libre.
  • Cuerpo, la parte del bastón que suele estar formada por dos o tres segmentos ajustables (si se trata de sistema telescópico). También existe la posibilidad de que se trate de cuerpo completo y que te permitirá ajustar la longitud para adaptarlo a nuestra altura.

La parte del cuerpo suele ser de fibra de carbono (más caro, pero más ligero) o aluminio.

  • Por último, tenemos la punta, la parte del bastón que apoyaremos en el suelo. Habitualmente suele ser un regatón de plástico seguido de la punta. Lo normal es que las puntas de los bastones admitan reemplazo para usar diferentes puntas, dependiendo de la superficie en la que vayamos a hacer la ruta (terreno de tierra, rocas, asfalto, etc.)

Otros mecanismos del bastón

Pero no solo de estas partes se componen los bastones. No podemos olvidar otras partes especiales que también son dignas de mención:

  • Mecanismos anti-shock. Esto va a diferenciar a un bastón normal de otro de senderismo. ¿Por qué? Porque consiste en un material elástico que absorbe el impacto del bastón contra el suelo.
  • Roseta. Una pequeña cesta de plástico que se coloca sobre la punta y sirve para que el bastón no se hunda sobre el terreno.

Recuerda que el peso es importante a la hora de escoger tu bastón de montaña. Aunque pueda parecer poco peso, entre un bastón de 65g y otro de 100g hay una grandísima diferencia. Ten en cuenta que en muchas ocasiones las rutas pueden ser de un par de horas, día completo o tratarse de travesías de varios días. Aquí el peso sí importa, y mucho.

Ahora ya solo te queda cuidar tus bastones tras las rutas, limpiarlos, dejar los sistemas de cierre abiertos si no los usas en mucho tiempo, si se mojan, desmontarlos y dejarlos que sequen bien y evita atascar el bastón en grietas o entre dos piedras para no dañarlo demasiado.

¡Listo! Con esto ya eres todo un experto en bastón de montaña y el próximo paso es hacerte con ellos.

¡Te esperamos en ruta!

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